Pero más suerte tuve al día siguiente, cuando mi susodicho trajo a casa nada menos que un "trozo de cacho" de queso de flor...mmmm...:
- Olor: se caracteriza por olor a frutos secos y lácticos con toques vegetales
- Textura: pasta cremosa, de consistencia blanda, compacta al corte
- Sabor: amargo, ligero dulzor al inicio en boca; sensación ardiente.
En fin, este extracto de la ficha del queso de flor dice lo que una servidora diría algo así como ¡qué rico está! o ¡qué cosa más rica!.
¡Ah! y la suerte de vivir aquí es porque la leche que se utiliza es cruda y "conserva todas sus características originales, que dotará al queso de un bouquet peculiar. De esta forma la leche cruda proporciona el máximo sabor y mayor calidad...". Esto es debido a la resistencia de las razas autóctonas a enfermedades que en otros sitios pueden transmitir al ser humano.
En fin, que es una suerte poder tenerlos a salto de tienda.
Cris.

